La responsable de la campaña de Transporte y Cambio Climático de Greenpeace en España, Sara Pizzinato denuncia la “visión obsoleta” de Soria, al impulsar “precisamente aquello de lo cual deberíamos alejarnos, haciéndole la zancadilla a las verdaderas soluciones, que son las energías renovables"
La responsable de la
campaña de Transporte y Cambio Climático de Greenpeace en España, Sara
Pizzinato, ha advertido que “no vamos a quedarnos sentados a mirar como
el ministro Soria intenta destruir la costa de Canarias”, en referencia a
una posible autorización de las prospecciones petrolíferas en el
Archipiélago por parte del Ministerio de Industria, Energía y Turismo
que dirige el canario, José Manuel Soria.
Pizzinato asegura a ACN Press que en Greenpeace “nos estamos moviendo a
nivel político”, para obtener información sobre los permisos
petrolíferos y los planes específicos para proteger el medio ambiente en
las prospecciones que pretende llevar a cabo Repsol en las Islas.
Manifiesta que “seguiremos oponiéndonos a ellos fuertemente”. De
proseguir con la autorización, la organización no descarta llevar a cabo
movilizaciones, declara.
Asimismo, denuncia la “visión obsoleta” de Soria, al impulsar
“precisamente aquello de lo cual deberíamos alejarnos, haciéndole la
zancadilla a las verdaderas soluciones, que son las energías renovables,
el ahorro y la eficiencia energética”. Además, añade que “ninguno de
los pozos que podamos encontrar en España nos va a sacar de pobres,
ninguno va a poder cubrir de forma sustancial la demanda española de
petróleo, que es desbocada”. Respecto a la dependencia española, explica
que “importamos el 99’8 por ciento del petróleo”.
En referencia al rechazo mostrado por organizaciones ecologistas y
administraciones canarias ante las prospecciones, reivindica que Soria
“parece a todas luces que lo está haciendo de forma unilateral” y
considera “absurdo que se pueda seguir adelante con un plan que tan sólo
beneficiaría a la empresa Repsol”.
Pizzinato señala que el petróleo “es dañino allá en donde los explotes” y
afirma que “no existe ningún plan ambiental capaz de solventar un
vertido”. Una situación que empeoraría debido que los pozos en el
Archipiélago se encontrarían a altas profundidades, añadió. Recuerda el
accidente en el Golfo de Méjico que cumplirá su segundo aniversario el
próximo abril y reitera que “ningún plan de recuperación ambiental es
capaz de recuperar al 100 por ciento una zona después de un vertido”.
algo que afectaría en gran medida al turismo y a la pesca, sectores de
los que es dependiente la economía canaria, concluye la responsable de
la campaña de Transporte de Greenpeace.