Insiste en que los municipios de la comarca no van a permanecer quietos ante la imposición de la construcción de la regasificadora, por lo que anuncia "batalla" contra esa infraestructura
El alcalde de Agüimes, Antonio Morales, ha advertido al presidente del
Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Bravo de Laguna, que "si plantea un
pulso" contra los ayuntamientos del Sureste de Gran Canaria para la
ubicación de la regasificadora "tendrá que enfrentarse a duros
adversarios que son conscientes de que finalmente ganarán la batalla".
Morales insistió en Radio San Borondón en que la construcción de
regasificadoras en tierra es un "disparate colosal", además, dijo,
"haciendo caso omiso a los ayuntamientos que se han opuesto a estas
infraestructuras".
El alcalde de Agüimes advierte a Bravo de que cuenta con una serie de
informes jurídicos y técnicos contundentes y rigurosos en los que apoyar
sus tesis que "impedirán que finalmente Arinaga sea el lugar de
ubicación de esa planta de gas".
El alcalde de Agüimes recuerda que la Mancomunidad del Sureste aprobó un
manifiesto la semana pasada contra la planta de gas, acuerdo que será
ratificado este jueves en pleno por parte de los tres ayuntamientos que
componen esta estructura supramunicipal, además de que ese manifiesto
está circulando entre distintas organizaciones políticas, sindicales,
asociativas y vecinales de Gran Canaria, "con una amplia representación
de personas que se han adherido a ese documento, todo con el único
objetivo de evidenciar a los dirigentes políticos con responsabilidades
que el Sureste no quiere la regasificadora".
Morales insiste en que los municipios de la comarca "no van a permanecer
quietos ante la imposición de la construcción de la regasificadora, por
lo que anuncia batalla contra esa infraestructura, dado que además
cuentan con las mejores armas para defenderse, una serie de informes
jurídicos y técnicos que cuando sea preciso se irán haciendo públicos si
finalmente se decide que Arinaga sea la ubicación para la planta de
gas".
El político grancanario denuncia las "contradicciones evidentes que hay
detrás de este proyecto gasista, puesto que se está evidenciando que es
una imposición de los grupos de poder empresarial que el PP ha aceptado
como suya, pese a la oposición firme de los municipio y añade que
mientras se dice que se hará lo que los técnicos decidan sin contravenir
el Plan Territorial, son los responsables del Cabildo los que están
diciendo que se construirá en Arinaga".
Morales señala que Bravo de Laguna y el ministro de Industria, Energía y
Turismo, José Manuel Soria, "deberían permanecer en silencio mientras
los técnicos no decidan cuál es el espacio más adecuado para ubicar la
planta" y afirma que en Gran Canaria "con una densidad tan enorme de
población no se puede instalar una planta de gas de estas
características en tierra porque va a afectar a la seguridad de las
poblaciones".