El proyecto, que cuenta con un plazo máximo de ejecución de tres meses, abarca los trabajos necesarios para garantizar la circulación, por lo que establecerá mallas dinámicas de varias energías y alturas, así como mallas de estabilización
El Cabildo de Gran Canaria
ha adjudicado hoy, por 3,5 millones de euros, a la empresa canaria
Lopesan, la obra de protección con “imperiosa urgencia” de la carretera
GC-200, que une el municipio de Agaete con La Aldea de San Nicolás.
La Administración insular recuerda en un comunicado que la cifra mejora
“ostensiblemente” el precio de licitación inicialmente propuesto en los
pliegos de condiciones por la Institución grancanaria a las empresas
licitadoras, y que llegaba hasta los 4,3 millones de euros, lo que
supone un ahorro para las arcas públicas de unos 848.000 euros.
La ejecución de las obras no afectará al tránsito habitual de la vía,
asegura el Cabildo. El proyecto, que cuenta con un plazo máximo de
ejecución de tres meses, abarca los trabajos necesarios para garantizar
la circulación de personas y vehículos en el tramo de la carretera
GC-200, ubicado en Andén Verde. Motivo por el que establecerá mallas
dinámicas de varias energías y alturas, así como mallas de
estabilización.
En aquellas zonas donde no es posible la solución, por su “inviabilidad
económica y por la necesaria rapidez en la ejecución debido a la
urgencia de seguridad de la situación”, el proyecto opta por la
instalación de barreras dinámicas que contengan, en la mayoría de los
casos, los materiales desprendidos y que creen un efecto sombra sobre la
carretera.
Para el consejero insular de Obras Públicas, Infraestructuras y Aguas,
Carlos Sánchez, la adjudicación es “la culminación administrativa” del
compromiso alcanzado por el Cabildo y los municipios afectados y
derivará en la “seguridad de todos los que transitan por esta
fundamental y, hasta el momento, única vía de comunicación más rápida e
importante de todos los aldeanos, con el resto de la Isla”.
Sánchez recuerda que la zona se encuentra comprendida por una elevada
pendiente y que la inestabilidad de los taludes provoca frecuentes
desprendimientos “con el consiguiente peligro para los usuarios de la
carretera”.