La expresión “godo de mierda” no ha estado ligada a una ideología, es más, gente de derechas, fieles votantes del PP, en algún momento de su vida la han pronunciado
El godismo es una fobia que ha estado arraigada en parte de pueblo canario, que sin intención de justificarla, tiene una raíz histórica, alimentada por el funcionario real que llegaba al Archipiélago con actitudes autoritarias, de desprecio y arrogancia por lo canario.
La expresión “godo de mierda” no ha estado ligada a una ideología, es más, gente de derechas, fieles votantes del PP, en algún momento de su vida la han pronunciado.
No están los tiempos para fobias, menos para los que nos alimentamos cada día de una corriente ideológica no dependentista, deseando el mayor autogobierno para nuestra tierra, en nuestro caso, dentro de la Europa de los Pueblos.
Es hora de alimentar, aún más, la amistad de los distintos pueblos que conforman el actual Estado Español, aportando y respetando el derecho que el sistema democrático les confiere para elegir libremente el grado de autogobierno que deseen.
Tenemos claro que la Constitución de 1978 nace del sistema democrático, no el sistema democrático nace de la Constitución, por ello no existe razón jurídica para que los pueblos hermanos del Estado español puedan votar en referéndum y aplicar la decisión de la mayoría.
En Euskadi callan las armas y un nuevo Amanecer invade sus calles. En Cataluña florece la idea de una nueva relación. En Galicia una minoría, que desea enturbiar con las armas el camino hacia la libertad, son encarcelados. Extremadura, pueblo hermano, fuente de parte de nuestro mestizaje, reina la jara y el ibérico. Andalucía cercana, trabajadora, nuestra hermana. Portugal, de la maestría azucarera del siglo XVI al margullo de nuestras aguas.
Qué razones existen para mantener una actitud hostil, unas fobias contra nuestros hermanos, que deben elegir su destino y respetar el nuestro.
Guardemos nuestras energías para los que machacan las libertades de los pueblos, del pueblo canario. Esos, que cojan la maleta.
En memoria de Paco Bello
No te olvidamos